Los últimos adelantos médicos de Johns Hopkins Medicine


FORMACIÓN DE CÁLCULOS RENALES ES AHORA MÁS FRECUENTE EN NIÑOS
 
Los cálculos renales en niños hasta hace poco considerados prácticamente una aberración médica se están volviendo una afección bastante común. Es una tendencia preocupante y en aumento que ha hecho que los pediatras del Centro Pediátrico de Johns Hopkins, y a lo largo de todo el país, den la voz de alarma.

Si bien los médicos todavía deben cuantificar el incremento exacto y determinar los factores subyacentes la existencia de mejores dispositivos de detección tal vez influya los pediatras están de acuerdo en que el exceso de sal y la escasa ingesta de agua en las dietas de los niños sean probablemente los principales culpables.

"Cada vez estamos viendo más niños con cálculos," dice la nefróloga Alicia Neu, co-directora de la clínica de cálculos renales en el Centro Pediátrico. "Si bien esto es algo inesperado, no es del todo sorprendente dado que muchas otras afecciones están aumentando en los niños debido a la mala dieta; por ejemplo la presión arterial elevada, la diabetes tipo 2 y la obesidad, por mencionar sólo algunas."

Los cálculos renales rara vez son algo serio, pero pueden ser extremadamente dolorosos y ocasionar infecciones del tracto urinario.

Restringir la sal en la dieta y beber abundante agua son las mejores maneras de evitar los tipos más comunes de cálculos renales o retrasar su crecimiento. Aquí se brindan algunas sugerencias sencillas para tomar en cuenta:

• Los médicos recomiendan consumir no más de 2,4 gramos de sodio diarios ó 6 gramos (1 cucharadita) de sal de mesa al día.
• No consumir refrigerios salados, como papas fritas y pretzels, que están cargados de sodio.
• Los alimentos procesados, incluyendo las carnes ahumadas y curadas, así como las gaseosas y los productos enlatados tienen el mayor contenido de sodio.
• Buscar las etiquetas que digan "sin agregado de sal" o "bajo en sodio" al comprar alimentos.
• Enjuagar los alimentos enlatados con agua a fin de eliminar algo de sodio.
• El té, el café, el chocolate negro, la espinaca, las nueces y el salvado de trigo también pueden aumentar el riesgo de ciertos tipos de cálculos renales.
• Un niño necesita beber dos litros (64 onzas) de agua diarios.
• Los jugos cargados de azúcar y las gaseosas no se consideran hidratación adecuada.

"Claramente, en lo que respecta al consumo de agua, se necesita un cambio cultural, y las escuelas deben jugar un rol teniendo disponible agua embotellada y restringiendo las gaseosas, así como permitiendo a los niños ir al baño cuando lo necesitan," dice el urólogo Yegappan Lakshmanan, co-director de la clínica pediátrica de cálculos del Centro.

Una buena manera de saber si un niño está bebiendo suficiente agua es la necesidad de orinar cada tres horas. Si un niño orina con menos frecuencia, podría ser un signo de deshidratación, señala Lakshmanan.

Los signos y síntomas de los cálculos renales incluyen:

• Dolor intenso en la parte inferior de la espalda y/o en los costados
• Micción frecuente y dolorosa
• Sangre en la orina y/u orina turbia
• Infecciones en el tracto urinario, secundarias a cálculos renales, acompañadas de fiebre

La clínica pediátrica de cálculos renales del Centro Pediátrico es un servicio integrado que reúne bajo un mismo techo imagenología, tratamiento, manejo y asesoría sobre nutrición y estilo de vida.
 
TRATAMIENTO CON FÁRMACOS RETARDA LA PÉRDIDA DE LA VISIÓN MACULAR EN DIABÉTICOS
 
Un medicamento comúnmente usado para retardar la pérdida de la visión central promete ser útil en ponerle freno a un precursor común de la ceguera en diabéticos, que compromete la misma área central de la retina sensible a la luz, informan los científicos del Instituto Oftalmológico Wilmer de Johns Hopkins.

Alentados por el efecto de el ranibizumab en individuos con degeneración macular, los investigadores de Hopkins inyectaron el medicamento en los ojos de 10 individuos que estaban perdiendo la vista a consecuencia del edema macular, una de las múltiples complicaciones de la diabetes y la primera etapa de la retinopatía diabética.

Después del transcurso de varios meses de terapia, todos los pacientes en el estudio preliminar de Hopkins pudieron leer al menos dos líneas más de la cartilla visual estándar, afirmaron los investigadores. Más aún, el grosor de la mácula de los pacientes, la parte central de la retina responsable de la visión de los detalles finos, disminuyó un promedio de 85 por ciento.

"Los resultados son impresionantes," dice el Dr. Quan Dong Nguyen, M.Sc., profesor asistente de
Oftalmología en el Instituto Oftalmológico Wilmer de Johns Hopkins, "aunque no sabremos cuáles podrían ser los beneficios del medicamento a largo plazo hasta iniciar un ensayo clínico más amplio."

El grupo de Hopkins cree que el ranibizumab interfiere con una proteína que estimula el crecimiento de vasos sanguíneos no deseados en la parte posterior del ojo. El factor de crecimiento endotélico vascular (VEGF, por sus siglas en inglés) es liberado cuando el suministro de oxígeno del ojo queda restringido por el daño sufrido por los vasos sanguíneos a consecuencia de la diabetes.

En un intento de auto preservación para obtener más oxígeno, el VEGF transmite señales para crear nuevos vasos sanguíneos, los cuales casi siempre perjudican, más que mejorar, la visión impidiendo la entrada de la luz a la retina.

"Sospechábamos desde hace un tiempo que la capacidad del ranibizumab de desactivar las señales del VEGF lograría buenos resultados, ya que probablemente el VEGF sea el culpable en lo que respecta al edema macular diabético," indica Nguyen.

Más de cuatro millones de diabéticos en los Estados Unidos sufren de retinopatía diabética y, según el Instituto Nacional del Ojo, uno de cada 12 de ellos experimenta al menos cierto grado de pérdida de la visión.

El edema macular, una primera etapa de la retinopatía, ocurre cuando, con el transcurso del tiempo, el exceso incontrolado de azúcar en la sangre daña los diminutos vasos sanguíneos del ojo, lo cual produce derrame de fluido y grasa en la retina. La hinchazón interfiere para enfocar y torna borrosa la visión. Lo que es peor aún, la falta de oxígeno a menudo desencadena el ciclo de producción del VEGF.

Los 10 sujetos participantes sufrían de algún grado de pérdida de la visión al comienzo del estudio clínico, en el cual se les administró ranibizumab en las marcas de uno, dos, cuatro y seis meses. También se midió el grosor de la mácula de cada paciente en cada fase del estudio utilizando una técnica avanzada de digitalización de imágenes.

"A la semana, varios pacientes experimentaron reducciones drásticas en el grosor de sus máculas y hubo reducciones mayores después de cada inyección," afirma el Dr. Peter Campochiaro, profesor de la Cátedra de Oftalmología "Dolores y George Eccles" en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, que también es investigador del estudio.

El ranibizumab es comercializado para el tratamiento de la degeneración macular neovascular por Genentech Inc., bajo el nombre comercial de Lucentis.
 
FÁRMACOS PARA LA "DISFUNCIÓN ERÉCTIL" REALZAN LA ACTIVIDAD ANTICANCERÍGENA NATURAL
 
El Sildenafil y otros "medicamentos contra la impotencia" que estimulan la producción de un mensajero químico gaseoso para dilatar los vasos sanguíneos y producir una erección ahora también prometen ser útiles para desenmascarar las células de cáncer de modo que el sistema inmunológico pueda reconocerlas y atacarlas, señalan los científicos del Centro Cancerológico Kimmel de Johns Hopkins.

Las pruebas realizadas en Hopkins usando ratones con implantación de tumores de colon y de mama demostraron que el tamaño de los tumores se redujo dos y tres veces en animales tratados con Sildenafil, en comparación con ratones que no recibieron el fármaco. En los ratones carentes de sistema inmune diseñados por ingeniería, los tumores no se vieron afectados, lo cual según los científicos prueba el principio de que el fármaco está induciendo la respuesta celular del propio sistema inmune al cáncer.

El equipo de Hopkins señala que los mayores niveles de óxido nítrico (ON) del mensajero químico parecen desalentar los efectos de una célula especializada que desvía al sistema inmune de los tumores, permitiendo que multitudes de las células T que atacan el cáncer migren hacia el área tumoral en los roedores.

Las células con cáncer cultivadas en el laboratorio y tratadas con Sildenafil mostraron resultaron similares, al igual que las muestras de tejido tomadas de 14 pacientes con mieloma múltiple y cáncer en el cuello y la cabeza.

El Sildenafil, comercializado bajo el nombre de Viagra, es una clase de fármacos usados para tratar la disfunción eréctil en millones de hombres y, recientemente, su capacidad para estimular la producción de ON ha sido investigada por expertos en enfermedades vinculadas a la actividad vascular y los componentes sanguíneos.

El nuevo estudio de Hopkins se concentra en una táctica empleada por el cáncer para evitar ser detectado por el sistema inmunológico, tomando elementos de ese sistema para su propio beneficio, señala el Dr. Ivan Borrello, profesor asistente en el Centro Cancerológico Kimmel de Johns Hopkins.

Borrello y sus colegas descubrieron que los tumores explotan a su favor células inmunes productoras de óxido nítrico para crear una especie de "neblina" que las oculta de los glóbulos blancos (células T) que preparan los ataques contra los tumores.

Estas células productoras de ON, llamadas células supresoras derivadas de mieloide (MDSC, por sus siglas en inglés), normalmente emplean óxido nítrico para regresar al sistema inmune a sus niveles de vigilancia después de haber estado en "modo de ataque" al responder a la presencia de un cuerpo extraño.

Los medicamentos contra la impotencia parecen revertir este proceso, deteniendo la producción de óxido nítrico por las MDSC y, por ende, permitiendo que otras células inmunes "vean" el cáncer y lo ataquen, dice el Dr. Paolo Serafini, Ph.D., investigador que realiza estudios de subespecialización en el laboratorio de Borrello y autor principal de este artículo.

El óxido nítrico tiene mala fama entre los residentes citadinos por ser un componente del smog que contamina el aire, pero está adquiriendo importancia en la investigación médica a raíz de sus responsabilidades como señalador celular y su capacidad de desviar las células T que patrullan y protegen.

El equipo de Hopkins también analizó los patrones de expresión genética de las células supresoras derivadas de mieloide y descubrió que el Sildenafil bloqueaba dos enzimas reguladoras de genes la arginasa y la óxido nítrico sintasa que son clave para disparar la inmunosupresión por medio de las MDSC. El equipo de Borrello descubrió que la arginasa, la cual metaboliza un suplemento dietético llamado arginina L, también contribuye a desalentar al sistema inmune a través de las MDSC igual que el óxido nítrico, y su producción puede ser revertida por el Sildenafil.

"Los medicamentos contra la impotencia no curarán el cáncer," advirtió Borrello, "pero podrían utilizarse además de la quimioterapia u otros tratamientos de inmunoterapia estándar."

Los investigadores están planeando comenzar estudios en humanos el año próximo.

La financiación para el estudio fue proporcionada por la Asociación Italiana de Investigación Oncológica.

Los coautores del estudio fueron Kristin Meckel, Michael Kelso, Kimberly Noonan, Joseph Califano, y Wayne Koch de Johns Hopkins; y Luigi Dolcetti y Vincenzo Bronte del Istituto Oncologico Veneto en Padua, Italia.
 
NIÑOS ASMÁTICOS DE ÁREAS URBANAS SE PIERDEN EL TRATAMIENTO PREVENTIVO
 
Un nuevo estudio realizado por especialistas del Centro Pediátrico de Johns Hopkins y otros sugiere que sólo uno de cada cinco niños con asma crónica que viven en los barrios céntricos pobres recibe suficiente medicina para controlar el peligroso recrudecimiento de la enfermedad.

Los hallazgos, publicados en el número de diciembre de Pediatrics, son preocupantes, señalan los investigadores, porque la falta de terapia preventiva lleva a depender demasiado de fármacos "de rescate" que actúan rápidamente después de un ataque de asma, y también a más complicaciones y un mayor riesgo de muerte.

Los científicos entrevistaron a los padres de 180 niños de la ciudad de Baltimore, de 2 a 9 años de edad, diagnosticados con asma persistente y examinaron los archivos de la farmacia. En general, sólo 20 por ciento de los 180 recibió la cantidad diaria recomendada de medicamentos de control, lo cual representa seis o más repeticiones ("refills") de la receta en un período de 12 meses. Sesenta por ciento de los niños recibió muy poca terapia para lograr prevenir el recrudecimiento de la enfermedad y 20 por ciento no recibió ninguna medicación o dependió únicamente de medicamentos de alivio rápido, que evitan que un ataque de asma empeore.

Para cualquier niño asmático que presenta resuello, tos y falta de aliento dos o más veces por semana o síntomas nocturnos dos o más veces por mes, las guías actuales requieren el uso de corticoesteroides inhalados como medicamentos de control para evitar la inflamación y prevenir los ataques agudos.

"Queda claro que los niños que necesitan medicamentos preventivos no los están recibiendo," dice la autora Arlene Butz, Sc.D., R.N., especialista en asma del Centro Pediátrico. Investigaciones anteriores indican que los niños de los barrios céntricos pobres se encuentran especialmente en riesgo porque sus condiciones de vida incluyen otros factores desencadenantes del asma, como la exposición al humo de segunda mano y a alérgenos provenientes de ratones y cucarachas.

La encuesta también demostró que los niños atendidos por especialistas en asma dentro o fuera del hospital tenían mayor probabilidad de seguir un tratamiento medicamentoso apropiado que los niños que no formaban parte de estos grupos.

Butz y sus colegas señalan que entrenar a los pediatras de cuidados primarios para que verifiquen los archivos de la farmacia les ayudará a monitorear si los pacientes se adhieren al régimen de medicinas prescrito.

El asma es la enfermedad pediátrica crónica más prevalente en el país, llegando a afectar hasta 6,2 millones de niños menores de la edad de 18 años.
 

 


PROTEÍNA "AGLUTINADORA" VINCULADA CON LA RECURRENCIA DEL CÁNCER DE OVARIO
 

Los científicos de Johns Hopkins han descubierto que las mujeres que fueron tratadas por cáncer de ovario se encuentran en mayor riesgo de sufrir una recurrencia rápida y fatal si sus células tumorales presentan altos niveles de una proteína enlazante que desencadena el crecimiento anormal y retarda la muerte celular, ambas características de malignidad.

"Ahora existe la posibilidad de que las pruebas de detección de la proteína, llamada NAC-1, en tejido canceroso extraído durante la cirugía puedan identificar a las mujeres en mayor riesgo de recurrencia y guiar a los médicos y pacientes a incrementar la vigilancia y extender el tratamiento," dijo Ie-Ming Shih, M.D., Ph.D., docente de Patología en el Centro Cancerológico Kimmel de Johns Hopkins. El estudio también sugiere que los fármacos capaces de bloquear la actividad de la NAC-1 podrían servir de estrategia para prevenir y tratar tales recurrencias.

"En vista de que los cánceres recurrentes son a menudo los que en realidad matan a las pacientes, y de que generalmente el cáncer de ovario se diagnostica ya en estado avanzado, nuestros hallazgos ofrecen a las mujeres una mejor probabilidad de detectar o prevenir la recurrencia de la enfermedad tempranamente, y de incrementar la supervivencia," indica Shih.

Según los investigadores, se calcula que al menos 60 por ciento de las pacientes con cáncer de ovario avanzado, aparentemente libres de la enfermedad después del tratamiento inicial, desarrollan recurrencia.

Cuando los científicos compararon los niveles de NAC-1 entre las muestras de tumores primarios y recurrentes de 338 pacientes con cáncer de ovario en dos hospitales, encontraron que los niveles de NAC-1 eran considerablemente más elevados en los tumores recurrentes que en los primarios de la misma paciente. Las mujeres cuyos cánceres primarios mostraban altos niveles de NAC-1 tenían más probabilidades de sufrir recurrencia en el plazo de un año.

Esta investigación contó con el apoyo del Departamento de Defensa y de los Institutos Nacionales de Salud.

 
UCI MÁS SEGURAS: MEDIDAS ECONÓMICAS, SENCILLAS Y "DE BAJA TECNOLOGÍA" QUE SON EFECTIVAS
 

Los hospitales reducirán rápidamente las tasas de las comunes, costosas y potencialmente mortales infecciones sanguíneas relacionadas con catéteres en sus unidades de cuidados intensivos (UCI) aplicando medidas económicas, de baja tecnología y sentido común. Las medidas que viabilizan esto son, por ejemplo, el lavado de manos, la remoción oportuna de catéteres innecesarios, y el uso de lugares diferentes de la ingle para colocar las líneas cuando sea posible, según un informe de los expertos en seguridad de Johns Hopkins, que aparece en la edición del 28 de diciembre de New England Journal of Medicine.

"Sencillamente ya no existen razones para no llevar a la práctica estas medidas relativamente simples," dice el Dr. Peter Pronovost, profesor de Medicina y Director Médico del Centro para Innovación de la Calidad en Atención del Paciente de Hopkins, quien dirigió a los investigadores en su evaluación de 103 unidades de cuidados intensivos en Michigan, antes, durante y después de implementar una variedad de medidas diseñadas para reducir dichas infecciones.

"Una percepción errónea entre los profesionales de la salud en los hospitales es que generalmente insume demasiado tiempo y dinero mejorar de modo significativo la seguridad del paciente," dice Pronovost. "Nuestros datos destruyen ese mito al demostrar que es posible hacer profundas mejoras con mínimo costo y esfuerzo, siempre y cuando los equipos clínicos se comprometan a mejorar la seguridad y estén dispuestos a respetar diligentemente medidas de seguridad relativamente sencillas."

Se calcula que, a nivel nacional, cada año ocurren unas 80.000 infecciones sanguíneas relacionadas con catéteres venosos centrales tubos que se insertan a través de un vaso sanguíneo que llega hasta o cerca del corazón con el propósito de llevar las terapias y monitorear la atención. A estas infecciones se les atribuye hasta 28.000 muertes sólo en los Estados Unidos entre los pacientes de estas UCI. En lo económico, la carga es inmensa, indica Pronovost, con un costo promedio para el sistema de salud de $45.000 por el tratamiento de un paciente y miles de millones cada año en todo el país, "mucho más de lo que cuesta implementar medidas para prevenir las infecciones en primer lugar."

En el sistema hospitalario de Michigan, que sirvió como el sitio piloto para las medidas de prevención de infecciones, los esfuerzos incluyeron capacitar a médicos y enfermeras en control de infecciones; utilizar carritos especiales con suministros estándar para líneas centrales, equipados para un solo uso; requerir el uso de "listas de verificación" similares a las usadas en las cabinas de aeronaves para asegurar el cumplimiento de las prácticas de control de infecciones tales como el lavado de manos; evitar colocar los catéteres a través de la arteria femoral en la ingle, un área muy difícil para mantener estéril; utilizar y cambiarse de guantes, batas y máscaras para cada procedimiento; limpiar la piel de los pacientes con clorohexidina; y retirar los catéteres lo más pronto posible, aún existiendo la posibilidad de que pudiesen necesitarse nuevamente en otro momento.

El plan de seguridad requiere también el cumplimiento de órdenes inmediatas de "detenerse" para cualquier miembro del equipo de atención, cuando no se ha seguido estrictamente una lista de verificación y proveer retroalimentación a cada miembro del equipo acerca de la cantidad y tasas de infecciones sanguíneas relacionadas con catéteres en reuniones semanales y trimestrales.

Pronovost señaló que el equipo de estudio reunió información en Michigan que representa 375.757 días de catéter en UCI, recolectados trimestralmente durante 18 meses después de la implementación de las medidas de seguridad.

Los resultados fueron drásticos, indica, cuando se implementaron las medidas. La mediana de infecciones sanguíneas relacionadas con catéteres por 1.000 días de catéter disminuyó de 2,7 en la línea basal a 0 después de implementar las medidas de seguridad, y la tasa media descendió de 7,7 en la línea basal a 1,4 en los 16 a 18 meses de seguimiento.

El estudio fue financiado con un subsidio de la Agencia para la Investigación y Calidad en Atención de Salud.

 

Si tiene cualquier pregunta, comentario o sugerencia, envíenos un e-mail dirigido a ccostab1@jhmi.edu.